Mario Osava (IPS)

Foro Social Mundial de Mumbai:
Multifacético encuentro en su encrucijada
(Hika, 151 zka. 2004ko urtarrila) 

"El Foro Social Mundial moviliza demasiada energía para limitarse al intercambio y la reflexión", admitió uno de sus organizadores, resumiendo la inquietud con que finalizó este miércoles la cuarta edición de este encuentro de la sociedad civil. El comentario es de Jorge Saavedra Durao, miembro del comité a cargo de la próxima edición del Foro Social Mundial (FSM) en Brasil, como presidente de la Asociación Brasileña de Organizaciones No Gubernamentales (Abong), tras plantear la necesidad de crear mecanismos de decisión en este ámbito que no afecten sus principios ni la unidad en la diversidad. Se puede empezar por las cuestiones consensuales, como la lucha contra el militarismo, que exige que se salga a las calles, para mantener activa la campaña, explico Saavedra Durao a IPS.

Con diferencias de enfoque y de propuestas, muchos organizadores como participantes manifestaron preocupaciones sobre el rumbo del FSM, después de la "irrupción de las masas populares" en Mumbai, como definió el obispo católico Tomas Balduino, quien a los 81 años estuvo presente en India como presidente de la Comisión Pastoral de la Tierra.

El impacto de la pobreza en la periferia de la occidental ciudad india de Mumbai y las interminables marchas de grupos de ese país, variados en colores y demandas, en las calles del antiguo complejo industrial textil en que se realizó la cuarta edición del FSM, urgieron la necesidad de cambios sociales. La magnitud de los problemas sociales de India, reflejada en los inmensos asentamientos precarios en los alrededores de Mumbai, de condiciones mucho peores que los tugurios o villas miseria latinoamericanas, conmovió a los participantes extranjeros.

La misma precariedad de las instalaciones en que se llevaron a cabo las actividades, muchas construidas con simples palos y paños en medio del sofocante polvo, realzó la urgencia y el gigantismo de los desafíos que se anteponen al "otro mundo posible" con que sueñan los altermundistas, como empiezan a ser llamados los activistas del FSM. La repetición de ideas conocidas en las conferencias centrales del encuentro, con la baja concurrencia contrastando con las multitudes que se manifestaban afuera de los salones, fortaleció la convicción de muchos de que la fórmula se agota, exigiendo la modificación de su formato y de los métodos.

El FSM, que vuelve a Brasil luego de que sus tres primeras ediciones se realizaran en la meridional ciudad de Porto Alegre, no se define como una organización que adopta resoluciones, posiciones políticas y actúa por sí mismo, sino como un simple encuentro para promover el conocimiento mutuo y la articulación de grupos y movimientos sociales, que sí pueden decidir acciones y ejecutarlas. Pero la gran preocupación ahora es estimular la acción de las redes que se forman entre actores que tratan del mismo tema.

El Foro puede identificar unos 10 temas de mayor densidad y consenso entre las organizaciones participantes y concentrar en ellos el esfuerzo para conducir a acciones concretas o campañas, comentó a IPS Sergio Haddad, otro organizador y dirigente de la organización no gubernamental Acción Educativa. Por su parte, el sociólogo portugués Boaventura Sousa Santos cree que, con los medios electrónicos de hoy, se puede promover votaciones durante los próximos encuentros, para "refrendar propuestas de acción colectiva" y fortalecer así las campañas de las redes. Estas consultas significan una democratización interna del evento, "un ensayo de democracia participativa transnacional", argumentó el profesor de la portuguesa Universidad de Coimbra en entrevista con IPS.

Hay temas que urgen intensificar campañas internacionales, como las guerras, el agua amenazada de privatización y los problemas ambientales globales, entre los que se destaca el cambio climático, según las más variadas manifestaciones. Algunos organizadores, como el director del Instituto Brasileño de Análisis Sociales y Económicas, Cándido Grzybowski, defienden cambios en el formato de las actividades del FSM. Uno de ellos es valorizar más las oficinas, es decir los seminarios y debates con menos participantes pero mayor diálogo entre experiencias concretas, en desmedro de las conferencias, en que algunos oradores hablan para miles de oyentes y hasta ahora consideradas las principales sesiones de los encuentros de Porto Alegre y Mumbai.

Hay que romper con el monólogo en las charlas, señaló a su vez a IPS Lilian Celiberti, una uruguaya que coordina la Articulación Femenista Marcosur, que comprende varios países sudamericanos. La evaluación general es que al haber tenido lugar en Mumbai el FSM se mundializó, pero ahora se trata de buscar formas de hacerlo más productivo, en términos de acción para cambiar la vida en el planeta. Repetir la fórmula y las mismas ideas defendidas en las conferencias anteriores significaría un paso atrás, que amenaza la relevancia del Foro, como es la preocupación manifestada por varios participantes brasileños, inquietos con la responsabilidad de hacer en 2005, nuevamente en Brasil, un encuentro innovador.