Agenda Pública, 16 de mayo de 2926.
En septiembre de 1985, Felipe González aterrizó en Pekín para convertirse
en el primer presidente del Gobierno español en pisar suelo chino. Habló con
Deng Xiaoping durante cincuenta minutos y regresó convencido de que España
debía mantener una relación basada en la economía con China, una potencia
que entonces apenas comenzaba a despertar. Cuarenta años después, el
mismo Felipe González describió en Sevilla al presidente Xi Jinping como «el
Mao de la actualidad», advirtió que «el riesgo político es mayor que nunca» en el
sistema internacional y dijo que, a diferencia de Trump, a Xi …