Ira, impaciencia, nihilismo

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La Vanguardia, 11 de julio de 2018

 

Atribuimos a los dirigentes políticos de ERC y del PDECat la estrategia
independentista unilateral del procés, pero ¿y si ese radicalismo les viniese impuesto
desde una parte de la sociedad? ¿Cuáles serían las consecuencias sobre una salida
gradual al problema político?

Un ejemplo es el reciente congreso de ERC. La dirección presentó un
documento renunciando a la unilateralidad, pero las bases impusieron el mantenimiento
del derecho a la autodeterminación unilateral. Algo similar ocurre en el PDECat, donde
sus dirigentes llevan tiempo intentando el abandono del unilateralismo.

En este juego de presión sobre los dirigentes políticos el papel de la ANC ha
sido determinante. Queda muy bien reflejado en una reciente y rotunda sentencia de su
presidenta: “Todo lo que no sea negociar un referéndum de autodeterminación sería una
traición”. ¡A ver quién se atreve a ser el primer “traidor”!

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