sinpermiso, 27 de diciembre de 2025.
El gran ajuste de cuentas: lo que Occidente debería aprender de China
El mundo se siente inestable, como si la propia historia estuviera cambiando de ritmo. Los hitos familiares de la era moderna se están difuminando, desvaneciéndose, y las historias que una vez nos contamos a nosotros mismos sobre el progreso y el poder ya no se ajustan claramente al terreno que tenemos ante nosotros. Lo que estamos viviendo parece, con cada nuevo día, menos un reajuste pasajero del poder, menos una realineación momentánea de las naciones. Percibimos algo más profundo y duradero: una transformación cuyos contornos apenas estamos empezando a discernir. La historia ya no se siente como algo que se desarrolla detrás de nosotros, sino como algo que se precipita hacia nosotros, urgente e imposible de ignorar.