El Correo, 3 de enero de 2026.
La guerra nos acompaña desde que tenemos memoria. Está en los mitos fundacionales, en los textos sagrados, en las epopeyas y en las crónicas que narran el nacimiento de los pueblos. Tan antigua como el fuego, tan persistente como el miedo, la guerra se nos presenta como una presencia constante, una sombra que nunca termina de desaparecer del horizonte humano.