Agenda Pública, 10 de febrero de 2026.
«Dentro de diez o veinte años trabajar será opcional, el dinero habrá perdido su valor y la pobreza habrá desaparecido». La economista Ángela Sánchez busca la lógica tras estas declaraciones del magnate estadounidense Elon Musk. Aunque reconoce los avances importantes de la IA, «conviene bajar el entusiasmo» en los potenciales efectos sobre la pobreza que augura el dueño de Tesla. «Sin precios ni salarios, también perdemos referencias claras para percibir desigualdades», asegura.
Durante el Foro de Inversión EE. UU.-Arabia Saudí (US-Saudi Investment Forum) el pasado noviembre, Elon Musk lanzó una visión del futuro muy provocadora: dentro de diez o veinte años trabajar será opcional, el dinero habrá perdido su valor y la pobreza habrá desaparecido.
Sin embargo, no explicó cómo llegaríamos a ese mundo, qué supuestos lo sostienen ni qué riesgos implica. Y quizá ahí está lo interesante. Más que tomarlas como predicciones, estas afirmaciones funcionan como relatos sobre cómo imaginamos el progreso, el comportamiento humano y el poder cuando la tecnología lo cambia todo.